¿Qué debo saber antes de empezar a usarlo?
Hay algunas cosas que debes tener en cuenta si quieres empezar a usar retinoides. Al principio, pueden producir enrojecimiento, irritación, ardor o descamación. Es el proceso de adaptación y se conoce como retinización. Es algo completamente normal y si te ocurre, no debes dejar el tratamiento. En pocas semanas, la piel se acostumbra y volverá a su estado normal. No es algo que le pase a todo el mundo, depende mucho de cada piel, pero debes estar preparada por si acaso. A pesar de este proceso inicial, los beneficios del retinol en la piel hacen que merezca la pena incorporarlo a tu rutina.
Es importante comenzar de manera progresiva. La pauta que solemos recomendar cuando hacemos dermoanálisis y rutinas personalizadas, es la siguiente:
Dos primeras semanas: usar dos noches no consecutivas.
Dos siguientes semanas: usar noches alternas.
A partir de la quinta semana, valoramos el estado de la piel y el objetivo de la rutina cosmética y en base a eso establecemos la pauta con la que continuar.
Algo que también debes saber es que los resultados no son inmediatos, comienzan a notarse a partir de las 6 semanas de tratamiento aproximadamente y van aumentando con el paso de los meses. Los beneficios del retinol en la piel se hacen visibles con el uso constante, mejorando la textura, el tono y la firmeza.
Los retinoides no deben usarse durante el embarazo ni en el período de lactancia, a no ser que sea bajo vigilancia y prescripción médica.